Caducidades. Del éxito al envenenamiento

Las caducidades son muy útiles para definir el tiempo de vida de un producto. Pasado el lapso en el que el fabricante garantiza la calidad, inocuidad y/o efectividad de la medicina, el alimento o lo que hayamos adquirido que sea perecedero comenzará a perder sus propiedades, su calidad y por tanto su eficiencia y capacidad de aprovechamiento. En pocas palabras, las caducidades son la forma en la que el fabricante nos dice cuánto tiempo tenemos para utilizar tal o cual producto. En el caso de los hurones, las fechas de caducidad de los medicamentos, vacunas y alimentos son las de mayor relevancia.

Caducidad del alimento: Todos los alimentos que se comercializan en México deben llevar fecha de caducidad. Esto adquiere mayor relevancia en alimentos con niveles tan elevados de grasa como es el caso de los productos para hurón. Después de esta fecha, el fabricante no puede garantizar la calidad de los ingredientes, así que es factible que el producto se vaya enranciando o simplemente permitiendo el crecimiento de colonias de bacterias y hongos que pueden ir desde una simple diarrea hasta el envenenamiento por consumo de aflatoxinas producidas por hongos.

Si no logras encontrar esta fecha en algún empaque, por la salud de tu mascota, es mejor que elijas otro producto.

Por último, las fechas de caducidad de los alimentos están establecidas con el empaque cerrado, así que una vez abierto, factores como la humedad, la temperatura y el oxígeno acelerarán el proceso de degradación. Un empaque resellable, que evite el paso de la luz, la refrigeración o cambiar el producto a un frasco hermético retrasarán su descomposición.

Empaque con información completa

Fig 1. El empaque de la izquierda cuenta con la información completa, el de la derecha carece de ella.

Caducidad de las vacunas: Todas las vacunas que se utilizan en México tienen impresa el lote y la fecha de caducidad. La vida útil de las vacunas especiales para hurones es bastante corta, así que es muy importante que te cerciores que ésta se encuentre vigente. Si el producto ha expirado, muy probablemente no podrá ofrecerte la inmunidad adecuada que tu mascota necesita para enfrentarse a una enfermedad tan grave como el moquillo. Revisa tu certificado de vacunación, en él tu veterinario debe pegar la etiqueta de la vacuna y así de forma sencilla podrás revisar la caducidad del biológico, algo tan simple puede ser la diferencia entre obtener la inmunidad adecuada o sólo haber inoculado agua.

Etiqueta con lote y fecha de caducidad

Fig 2. Etiqueta completa, con lote y fecha de caducidad.

Caducidad de los medicamentos: Generalmente estamos más familiarizados a revisar las caducidades de los medicamentos, sin embargo, ¿Sabías que en muchos de ellos su vida útil disminuye considerablemente si no los refrigeras? La mayoría de los productos que vienen en polvo y se reconstituyen con agua se desactivan en lapsos que va de los 5 días a los dos meses. Y en muchos de ellos, una vez preparados deben de ser refrigerados, de lo contrario en el mejor de los casos sólo se desnaturalizarán y dejarán de ser de utilidad. Muchas penicilinas orales son un excelente ejemplo de esto. Por tanto revisa la etiqueta del fabricante para tener en mente ¿Cuánto te durará el medicamento una vez que agregaste el agua? o ¿Qué pasará si no lo refrigeras?

Ejemplo de medicamentos

Fig 3. Ejemplos de medicamentos donde una vez hecha la mezcla el producto se conserva de 5 a 7 días.

Para que quede claro, aunque en el empaque se diga que el producto está vigente, una vez que se agregó el agua, su efectividad puede disminuirse a 5 o 7 días. Es importante señalar que sí hay casos de hurones envenenados por penicilinas que fueron preparadas meses atrás y que se utilizaron sin la recomendación del fabricante. Como consejo, en el empaque escribe la fecha en la que agregaste el agua, de esta forma será difícil olvidar cuándo hay que desechar el producto.