HURONES Y EMBARAZADAS.
Creo que una de las preguntas más controvertidas en el mundo de las mascotas es ¿Si estoy embarazada, debo regalar a mi hurón? o ¿Es seguro tener uno de estos animalitos? La respuesta va más allá de si la persona se encuentra o no embarazada. En lo personal, pienso que si se le proporciona el espacio correcto y se cuenta con una higiene adecuada es más que suficiente para una sana convivencia, reitero, independientemente si se encuentra o no esperando un bebé. Poseer un hurón implica grandes responsabilidades además del hecho de compartir con el ser humano una gran cantidad de padecimientos, sin embargo, nuestros amigos, vecinos, jefes, novias o esposos también comparten con nosotros una gran cantidad de enfermedades y no por eso vivimos en una cápsula. Salimos, convivimos, disfrutamos de la vida, con esta misma filosofía pienso que es posible combinar en la medida de lo posible el tener un hurón con esta etapa tan importante en la vida de la mujer.
Antes del arribo del nuevo miembro, es muy importante realizarle al hurón un examen coproparasitoscópico con la finalidad de disminuir el riesgo de transmisión de parásitos a algún integrante de la familia, también es necesario cumplir con su calendario de vacunación. No hay que olvidar que el hogar va a sufrir grandes transformaciones en menos de un año, así que no habrá mucho tiempo para salir al veterinario para poner al corriente a la mascota.
Por otro lado, hay que definir las áreas de convivencia. Es decir, un bebé cuenta con un sistema inmune en desarrollo a diferencia de los padres o de la misma mascota, así que es básico que los integrantes de la familia se pongan de acuerdo sobre qué áreas serán permitidas para el bebé y para el hurón; sobretodo aquellas áreas que no utiliza el recién nacido pero sí los utensilios con los cuales se preparan sus alimentos, ropa o artículos de baño. ¿Por qué los artículos de baño? Estos accesorios suelen tener antiderrapantes o gomas que evitan que los bebés se puedan hacer daño, sin embargo estos materiales suelen ser muy atractivos para ser robados, extraídos o simplemente probados por el hurón. Por otro lado, chupones, mamilas y mordederas suelen ser también sumamente atractivos para estas mascotas.
 Fig 1. Pueden llegar a ser grandes compañeros.
Los aromas puede ser otro tema importante. Las mujeres embarazadas suelen incrementar su olfato y algunos hurones pecan de olorosos. Desafortunadamente con este tema no hay muchas cosas que puedan ayudarles, el baño suele ser el principal remedio, sin embargo en caso de que se requiera llevar a cabo muy seguido, se puede recurrir a polvos deodorizantes para hurones y lociones para hurones. Cambiar la hamaca también ayuda mucho, en algunas ocasiones se puede bañar a la mascota, se aplican deodorizantes pero se regresa a la misma cama. Es como ir al gimnasio, bañarse y ponerse la misma ropa de ejercicio. Así que contar con varias hamacas suele ser beneficioso para bajar el aroma.
Contar con reservas de alimento es otro asunto indispensable. Cuando el bebé llegue, sobretodo si se es padre primerizo, el mundo se va a voltear de cabeza, el día no será suficiente y se requiere de tiempo extra para reorganizar el nuevo tipo de vida, mientras esto sucede, los días van a aparentar que tienen menos de 24 horas y es muy probable que no haya tiempo para comprarle comida al hurón. Contar con varios kilos de alimento con buena caducidad será nuestro aliado para quitarnos una preocupación que podemos prevenir con facilidad.
En conclusión: Con una buena organización, paciencia, higiene y amor, es posible tener un hurón durante esta etapa de la vida. Pensar en compartir con el bebé lo mucho que se ha disfrutado al compartir con un hurón es una de las experiencias más gratificantes que se pueden realizar en familia. Y sobretodo consulte a su médico especialista.
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