Hurones viejitos con cachorros

Si has convivido por varios años con tu hurón… has pasado infinidad de aventuras y enseñanzas, algunas travesuras y hasta alguna vivencia única, podrías estar considerando incluir un pequeño bebé hurón más a la familia.

Lo primero es detenerse y pensar en la edad del ejemplar que ya se tiene en casa. Si tu hurón “mayor” tiene más de tres años de vida y nunca ha convivido sin otro compañero de su especie, tal vez no sea la mejor opción. ¿Por qué? Los hurones geriátricos (viejitos) son más traquilos, aman su rutina y no les gusta compartir y convivir con un pequeño latoso que quiera jugar con sus cosas y compartir con su familia.

Muchos hurones de edad avanzada se estrasarán mucho por la insistencia de algún pequeño de jugar, compartir y conocer. Ese exceso de energía, jovialidad y necesidad de compartir no necesariamente será bien visto. El primer hurón que llegó a casa no está acostumbrado a más miembros peludos en la familia, así que puede expresar su molestia de distintas formas:

• Estrés: Suele ser la forma más común. Diarrea crónica sin causa aparente, agresividad, aislamiento y supuesta indiferencia se presentan frecuentemente.

• Enfermedades: El estrés puede afectar el sistema inmune, favoreciendo enfermedades oportunistas o subclínicas (ocultas).

Por otro lado, si tu hurón ya ha convivido con otros peludos (de su especie o no) o rodea hasta los dos años de edad, generalmente no presenta problemas de adaptación graves.

Esto es importante considerarlo si deseas incluir a un nuevo pequeñín en la familia. No olvides que otros inconvenientes pueden ser el que se alimenten con productos diferentes o alguno de los dos padezca una enfermedad previa.

¡Lo mejor es que consultes a tu profesional de la salud animal antes de tomar tan importante decisión!