Aleutiana y otras enfermedades virales

Principales enfermedades virales en Hurones
(Mustela putorius furo)

Resumen. Las principales enfermedades virales que pueden padecer los hurones mantenidos como animales de compañía son el moquillo o distemper canino, la rabia y la influenza; aunque también son susceptibles a enfermedad aleutiana, enteritis por rotavirus y enteritis catarral. En la mayoría de ellas se conoce claramente el agente etiológico y su forma de infección, tratamiento, control y prevención, sin embargo aún hay mucho que investigar para conocer a fondo las enfermedades que atacan a los hurones.

Palabras clave: Hurón, hurones, moquillo, influenza, rabia, aleutiana, enteritis viral.

Abstract. The main viral illnesses that can suffer the ferrets maintained as company animals are the canine distemper, the rabies and the influenza; although they are also susceptible to Aleutian disease, enteritis for rotavirus and catarrhal enteritis. In most of them it is known the agent and their infection form clearly, treatment, control and prevention, however still are a lot to investigate to thoroughly know the illnesses that attack the ferrets.

Keywords: Ferret, ferrets, distemper, influenza, rabies, Aleutian, viral enteritis.

Las principales enfermedades virales en los hurones mantenidos como animales de compañía son el moquillo o distemper canino, la rabia y la influenza; aunque también son susceptibles a enfermedad aleutiana, enteritis por rotavirus y enteritis catarral. Los hurones no son susceptibles a leucemia o panleucopenia felina, ni a parvovirus o hepatitis infecciosa canina.

Moquillo Canino. El moquillo canino es una de las enfermedades virales más importantes que afectan a los hurones, ya que tiene una mortalidad muy cercana al 100%. Esta enfermedad es producida por un virus RNA del género de los Morbilivirus, perteneciente a la familia de los Paramyxovirus.

Este virus se transmite principalmente por aerosoles, por contacto con fluidos corporales o por fomites demostrados experimentalmente. Puede encontrarse en secreciones conjuntivales, nasales, orales, orina, heces y en escamas epiteliales. Puede permanecer viable en guantes por alrededor de 20 minutos. No se ha observado el contagio vertical a las crías por parte de la madre. Puede ser transmitida directamente por perros, coyotes, zorros, lobos, visones, martas, zorrillos, mapaches, martuchas entre otros.

El periodo de incubación es de alrededor de 7 a 10 días. Se ha demostrado la presencia del virus en la mucosa nasal, bazo y nódulos linfáticos cervicales. La viremia se ha detectado a los dos días de iniciada la infección.

La signología en los hurones puede variar, sin embargo comienza en una fase catarral, posteriormente se observa anorexia, pirexia y descarga nasal.Al pasar los días aparecerá prurito y dermatitis, generalmente la dermatitis da entrada a infecciones secundarias.

En algunas ocasiones se presenta hiperqueratosis, infecciones bacterianas secundarias (neumonías), exudado mucopurulento nasal y/o ocular, esplegnomegalia y melena principalmente en condiciones de estrés.La muerte ocurre alrededor de los 15 días, pudiendo también presentarse hiperexitabilidad, salivación excesiva, tremor muscular, convulsiones, insensibilidad. Existen ejemplares que pueden sobrevivir poco más de un mes.

Las principales lesiones consisten en exudado naso-ocular, dermatitis y ocasionalmente hiperqueratosis, espegnomegalia y congestión pulmonar. Pueden encontrarse cuerpos de inclusión intranuclear en células epiteliales de la traquea y bronquios.

Hurón con exudado

Fig. 1. Hurón con exudado nasal purulento.

El diagnóstico está basado principalmente en la signología clínica, con o sin historia de vacunación. Puede ser utilizado el raspado conjuntival.

Una terapia de soporte y antibióticos pueden ser utilizados en la fase inicial de la enfermedad mientras se confirma el diagnóstico. Ya que el pronóstico es desalentador, es importante hacer hincapié en que la prevención a través de la vacunación es la mejor arma para el control de esta enfermedad. Existen vacunas aprobadas para el uso en hurones en Estados Unidos: Fervac D: Licencia 245, producida por United Vaccines y Purevax Ferret Distemper: Licencia 298, producida por Merial que salió a la venta en Marzo del 2007, así como la Galaxy D recomendada por la American Ferret Association y la Association of Exotic Mammal Veterinarians.

En nuestro país no existen vacunas específicas para la especie, pero es posible encontrar las 3 vacunas. Las características que debe tener la vacuna del distemper en hurones es que no debe de ser cultivada en células de hurón, si pueden ser de embrión de pollo, sin embargo existen reportes de moquillo en grandes colonias de hurones después de haber sido vacunados con productos para mink o para perro.

Los hurones que son utilizados como animales de compañía en México, en su mayoría son de importación. Estos ejemplares ya traen una primer dosis de vacuna contra moquillo canino y en ellos es recomendable la aplicación total de por lo menos 3 vacunaciones antes de los 5 meses de edad y revacunarlos anualmente.

Las reacciones anafilácticas ante la vacuna son ligeramente más frecuentes que en otras especies, cerca del 2%; por lo que es importante tener en observación al hurón de 30 a 60 minutos posteriores a la vacunación.
En las reacciones anafilácticas se puede llegar a observar debilidad, letargia, sangre en orina y heces, diarrea, y llegar hasta la muerte en pocos minutos.

Existen estudios que muestran que el uso de vacunas recombinantes, es decir, aquellas que contienen otras enfermedades como adenovirus, bacterina contra leptospirosis, parainfluenza, parvovirus, etc. generan menores niveles de inmunidad en los hurones que la aplicación exclusiva contra moquillo como la Fervac D, Purevax Ferret Distemper y la Galaxy D.

Rabia. Se cree que los hurones son menos susceptibles a la rabia que los perros y los gatos, estadísticamente existen menos de 20 casos reportados de hurones con rabia desde 1958 en Estados Unidos y menos de 50 en Europa por convivencia con el turón europeo silvestre. Algunos de estos casos son atribuidos a la vacunación con productos no específicos para hurones y por el contacto con especies silvestres como zorrillos. Se han reportado desde 1978 en EU más de 400 mordeduras por hurones, sin embargo, no se han reportado casos de rabia en humanos que se haya transmitido por hurones. Esto en realidad se debe a que los hurones rara vez se encontrarán en situaciones donde se expongan a la presencia del virus a diferencia de otras mascotas.

Número de casos confirmados de Rabia en E.U.A.
(CDC Rabies Surveillance Reports)

Año**
Gato
Perro
Vida Libre
Roedor/Conejo
Humano
Hurón
1996-2000
235
352
235
1
*
2
1995
288
146
193
54
4
2
1994
267
153
180
61
6
1
1993
291
130
183
64
3
1
1992
290
182
258
57
1
2
1991
189
155
308
63
3
0
1990
176
148
229
28
1
0
1989
212
160
211
21
1
0
1988
192
128
230
25
0
0
1987
166
170
223
12
1
2
1986
166
95
255
15
0
3
1985
130
113
260
23
1
2
1984
140
97
216
29
3
0
1983
168
132
284
21
2
1
1982
209
153
381
17
0
1
1981
285
216
581
10
2
1
1980
214
247
499
6
0
0
1978
*
*
*
*
*
1
1954
*
*
*
*
*
1
Total
3,618
2,777
4,726
507
28
20
Prom. anual
0.43

** No se encontraron datos más recientes (2007).

Parte de la controversia para que sean aceptados los hurones como mascota es el hecho de que son una fuente potencial de transmisión de la rabia para el ser humano, sin embargo esto cambió cuando en 1990 la USDA aprobó la primera vacuna de virus muerto para ser utilizada en hurones. Según el Compendio para el Control de la Rabia Animal del 2004, publicado en Estados Unidos por la NASPHV (North American of State Public Health Veterinarians Inc.) no señala casos reportados de rabia en hurones, sin embargo, recomienda la vacunación de la especie después de los 3 meses con Imrab 3 o Imrab 3 TF (licencia No. 298) y posteriormente anual.

Lo que se sabe de rabia en hurones es a través de estudios de laboratorio, como por ejemplo: 10 hurones conviviendo en dos grupos de ratas infectadas y 3 meses después no presentaron anticuerpos; o el caso de 14 ejemplares que fueron inoculados IM, 11 de estos murieron presentando signos de paresia y letargia, pero no se encontraron residuos en saliva, y solo 2 presentaron corpúsculos en cerebro. Existen otros estudios con variedades de zorros, ratones y mapaches y en este último el porcentaje que presentó rastros en saliva fueron 9 de 19 animales. O un estudio donde 37 de 54 hurones inoculados con una variedad de virus de rabia proveniente de zorrillo, donde en ninguno se detectó el virus en saliva, y solo en 1 se encontró en glándulas salivales.

Una de las opciones para la prevención de la rabia es la vacunación, que en el caso de los hurones se recomienda realizar al final del calendario anual y siempre utilizando vacuna de virus muerto para evitar cualquier riesgo de producir la enfermedad.

La decisión de vacunar o no dependerá del cliente y el veterinario, sin embargo en el caso de que el hurón muerda a una persona y no se encuentra vacunado puede exigirse el diagnóstico de rabia, y si el propietario se encuentra viviendo en condominio en el Distrito Federal requiere cumplir con todas sus vacunas para no incurrir en incumplimientos del régimen de condominio. Por último un estudio donde se inoculó rabia de origen de zorra señala que los hurones vacunados tuvieron el 89% de sobrevivencia contra el 6% de los no vacunados.

Influenza. La Influenza humana tipo A y B son transmisibles al hurón., sin embargo, los hurones también se la pueden transmitir a los humanos. Debido a esto, el hurón es un excelente modelo para el estudio de la influenza humana.

Esta enfermedad se caracteriza principalmente por la presencia de signos respiratorios. Los signos clínicos aparecen a las 48 horas después de la infección e incluyen anorexia, fiebre y descargas nasales serosas. En ocasiones se puede presentar conjuntivitis y otitis unilateral.

El diagnóstico se basa en la signología clínica y debe recuperarse al cabo de 4 o 5 días, aunque en casos graves el cuadro clínico puede durar alrededor de dos semanas.

El tratamiento se basa en terapia de fluidos y antibióticos en el caso de infecciones bacterianas secundarias, en ocasiones pueden recaer un par de semanas después.

La vacunación con productos para humanos genera muy poca inmunidad en hurones por lo que no se recomienda.

Enfermedad Aleutiana. Es una enfermedad viral provocada por un Parvovirus que ha incrementado su presencia en hurones en los últimos años. Es crónica y progresiva, reportada por primera vez en visones en los años 40´s y reportada en hurones en los 60´s. También es llamada hipergammaglobulinemia, porque es el signo más marcado de esta enfermedad.

El origen es una mutación del parvovirus del visón (Mustela vison mink). La transmisión de hurón a hurón o de visón a hurón se puede dar por aerosoles y contacto directo con orina, saliva, sangre, heces y fomites como transportadoras o guantes. La transmisión vertical ocurre en visones.

Se caracteriza por ser una enfermedad progresiva que activa la respuesta inmune formando complejos que se acumulan en los tejidos generando inflamación. Puede permanecer subclínica, o signos que incluyen pérdida crónica de peso, caquexia, melena, esplegnomegalia y en ocasiones hepatomegalia, problemas neurológicos como parálisis y convulsiones. El mecanismo exacto no esta totalmente estudiado. Existen estudios en criaderos y no así en clínicas veterinarias, donde se señala que en EU puede estar infectado cerca del 13% de los hurones, mientras que en Europa se señala del 4 al 7%. No existen datos para México.

No hay tratamiento específico, pero se ha sugerido el uso de antiinflamatorios y antibióticos por las infecciones bacterianas secundarias; además de terapia de soporte.

No existe vacuna para prevenirla y el diagnóstico se basa en la signología clínica o puede utilizarse una prueba comercial de IFA o CEP que ya se encuentra disponible en México, sin embargo no son definitivos.

Kit prueba de Conteoelectroforético

Fig. 2. Kit para la prueba de Conteoelectroforético (CEP)

En Estados Unidos se empieza a recomendar que los criaderos y los propietarios que tienen o piensan tener varios hurones consideren la prueba CEP.

Actualmente El Criadero de Hurones La Excelencia en Mascotas® cuenta con un protocolo de investigación junto con el Departamento de Etología, Fauna Silvestre y Animales de la Laboratorio de la Universidad Nacional Autónoma de México para conocer la incidencia de esta enfermedad en México.

Enteritis por Rotavirus. Existe un rotavirus que puede generar infecciones intestinales en hurones menores de dos meses de edad. La mortalidad es cercana al 100% en cachorros menores de un mes. Generalmente se presentan diarreas verde amarillentas o mucoides. El problema principal son infecciones bacterianas secundarias durante el curso de la enfermedad. No existe vacuna para su prevención.

Prolapso rectal

Fig. 3. Prolapso rectal por una diarrea prologada.

Enteritis Catarral. Es una enfermedad reconocida en los años ochentas, causada por un coronavirus altamente contagioso que al parecer sólo ha afectado a EU y Canadá. La morbilidad es cercana al 100%, mientras que la mortalidad es menor al 5%. Los hurones enfermos presentan vómito y diarrea con abundante moco; aunque los animales jóvenes suelen ser asintomáticos. El tratamiento se basa en terapia de líquidos y antibiótico para las complicaciones con infecciones bacterianas secundarias. Puede ser transmitida por heces o fomites. No existe vacuna para su prevención.